En Galicia proliferan los paisajes en los que el agua dulce es protagonista y cada vez tienen un mayor atractivo las rutas de senderismo que se trazan por las orillas de ríos y regatos, por los acogedores paisajes que se forman en estos espacios. La Ruta del agua de Zas es una de ellas. Presenta unas condiciones inmejorables en todos los elementos que configuran estos lugares naturales: agua, vegetación, fauna, paisaje, componentes culturales y un ambiente idóneo para la desconexión.
Se sitúa este itinerario en la cabecera del río de O Porto, la principal arteria fluvial de A Terra de Soneira. Se trata de una ruta de senderismo homologada (PR-G250) de tipo circular de unos 10 km. Las cascadas son su mayor atractivo, pero también resulta de interés la vegetación y la fauna con la que nos encontramos, los molinos de agua o la arquitectura tradicional de los núcleos por los que pasamos. Conviene también prestar atención a la musicalidad que nos ofrece el agua en diferentes momentos del recorrido.
Se inicia la ruta en el puente de O Sisto, muy cerca de la aldea del mismo nombre. En el primer tramo ya nos encontramos con varios molinos, construcciones abundantes en la cabecera del río de O Porto, tanto en el brazo de Parga, considerado cómo principal, como en el de Budián, ya que los dos tienen un cauce con acusada pendiente. Andando un kilómetro el camino se bifurca, nosotros tomaremos el de la izquierda que lleva a Budián. En este núcleo, donde contemplaremos algún hórreo interesante, seguimos la senda que se dirige a la Fervenza, uno de los grandes atractivos de este itinerario. Una vez allí, el sonido envolvente del agua nos mantendrá unos minutos absortos, mirando para este sensacional espectáculo de la naturaleza. La profundidad del pozo en el que cae el agua dio origen a la leyenda de que en él hay una grada de oro, como sucede en el de A Forca, en Riobó.
Ya de vuelta, tomaremos el camino hacia Parga, la siguiente aldea que encontramos en esta caminata. En ella también encontramos alguna construcción interesante de arquitectura popular. Cruzado el lugar, y después de pasar un molino y los restos de un batán, llegamos a la cascada de Parga, de menor altura que la anterior, pero con mayor amplitud.
El camino sigue pendiente en dirección a O Rabiñoso. Las aguas del río continúan cantarinas por la pronunciada pendiente de su cauce, dando saltos cada vez más grandes y enfilando una serie de cascadas hasta llegar al puente del antiguo camino de Moucos a Vilar Ramilo, hoy sustituido por una carretera.
O Rabiñoso es uno de los sitios más hermosos del río de O Porto, a menos de cuatro kilómetros de su nacimiento. Las cascadas encadenadas a lo largo de más de 100 m, los molinos de las orillas, el bosque de ribera y el puente antiguo, forman un conjunto natural, arquitectónico y etnográfico digno de admirar y proteger.