El valle del río Beba se sitúa entre los montes de A Ruña y una pequeña loma que lo separa del valle de Mazaricos. Representa una muestra del paisaje del ayuntamiento mazaricán en el que los prados alternan con zonas de plantación forestal y bosque autóctono. Distribuidos por este territorio, se asientan los pequeños núcleos de población de las parroquias de San Salvador de Colúns, San Xián de Beba y Santa María de Coiro.
El río Beba a lo largo de su recorrido, desde el nacimiento en las cercanías de San Cristovo hasta la desembocadura en O Xallas, riega las tierras de toda esa parte baja del valle, que se va ensanchando de norte a sur. Para conocer este hermoso valle proponemos realizar una ruta en dirección contraria a la corriente de la arteria fluvial, desde Colúns hasta Suevos (Coiro). Para llegar a Colúns nos desviaremos a la derecha en Ponte Olveira o Zanfoga, en la carretera DP-3404 que va de Dumbría a O Pino do Val. La primera parada la haremos en la iglesia de Colúns para ver en su atrio el curioso crucero compuesto por tres columnas que rematan en un capitel decorado con cabezas de ángeles y volutas. En la cruz se representa en una cara el abrazo de Cristo a San Francisco, y en la otra, la imagen de la Virgen.
Continuamos por la carretera que bordea el río en dirección al área recreativa de A Pontenova, situada al lado de un antiguo puente de un solo arco apuntado. Esta construcción, la playa fluvial, los molinos y el bosque de ribera, forman un acogedor espacio que nos permite disfrutar de la naturaleza. Desde este hermoso lugar, nos dirigimos a la parroquia de Beba, que da nombre al río y al valle. Haremos una parada para observar la cabecera románica de su iglesia y contemplar la vista panorámica del valle por el que estamos viajando.
Desde Beba nos acercamos a la iglesia parroquial de Coiro, a través de la carretera que, en línea recta, cruza el valle por la parte izquierda. El templo se sitúa sobre una colina y destaca en el paisaje. Se trata de una construcción barroca, con una capilla mayor del siglo XVI. En el extremo sur de la fachada se eleva una torre campanario de imitación barroca, de comienzos del siglo XX.
Desde Coiro continuamos ruta en dirección a Suevos. En esta aldea conviene visitar el crucero de O Cirolán, una obra escultórica de gran interés, situada al pie del río. En su pedestal aparece esta inscripción: "A devoción de D. Ventura Pérez de Lema. Año de 1861". En la cruz se representa el desenclavo de Cristo. En el reverso, José de Arimatea y Nicodemo, subidos a su respectiva escalera, realizan el desenclavo. Entre las escaleras se ve a San Buenaventura con el libro y la pluma. En el frontal, un criado sostiene el cuerpo de Jesús, y María, se arrodilla al pie de la escena. Esta magnífica obra se le atribuye al escultor compostelano Francisco María Rodeiro Permuy.