La cultura megalítica representa uno de los mayores símbolos de identidad de A Costa da Morte. A lo largo de su territorio hay catalogados más de 600 yacimientos, contabilizando mámoas (túmulos) y antas o dólmenes, que hacen de esta región occidental una de las que conservan un mayor patrimonio de esta cultura prehistórica que se desarrolló entre el V e II milenio a. C.
Tales vestigios megalíticos aparecen distribuidos por todo este espacio geográfico, lo que muestra que durante dicho período estuvo bastante poblado. No obstante, hay zonas en las que se percibe con claridad una mayor concentración, sobre todo se tenemos en cuenta aquellos monumentos de mayores dimensiones que llegaron hasta nuestros tiempos. La comarca de A Terra de Soneira, y en concreto el ayuntamiento de Vimianzo, es la que dispone de un mayor número de dólmenes.
De todos los monumentos que hay en esta región costera el que alcanzó una mayor proyección, no solo en A Costa da Morte, sino en el resto de Galicia, fue el dolmen de Dombate. Ya en el siglo XIX llamó la atención del historiador Manuel Murguía y del poeta Eduardo Pondal, que le dedicó uno de sus poemas.
Pasado Vilaseco, lugar batido do aire
no alto da costa de Ures de montesía canle;
pasado Vilaseco, indo p’la gandra adiante,
xa vía desde lonxe o dolmen de Dombate.
Eduardo Pondal
Desde que se llevaron a cabo las excavaciones de este dolmen dirigidas por el arqueólogo José María Bello Diéguez entre los años 1987 y 1989, el yacimiento cambió totalmente de aspecto y se descubrieron destacados hallazgos que ampliaron mucho el conocimiento de este bien patrimonial. Los más sorprendentes fueron los grabados encontrados en algunas losas y los restos de pinturas de la cámara y del corredor; así como la aparición de los restos de un dolmen anterior, que pasó a denominarse “Dombate antiguo”.
Frente a la entrada del corredor se encontró una hilera de figuras pétreas de rudimentarias formas antropomorfas, denominadas idoliños, que aparecieron también en otros dólmenes y que se cree que tendrían una función protectora. En el interior del monumento se descubrieron puntas de flecha, hojas de sílex, machados, cuentas de collar, molinos y muchos fragmentos de cerámica precampaniforme y campaniforme.
Para proteger las pinturas se cubrió el dolmen de manera provisional con un plástico que se mantuvo hasta el año 2011, que fue cuando se construyó la estructura actual que cubre todo el conjunto y se prohibió el acceso al interior de la cámara. Por este motivo en el Centro de Recepción de Visitantes se instaló una réplica del monumento original para poder observar los grabados y las pinturas.
La cultura megalítica representa un valioso recurso histórico, cultural y turístico para A Costa da Morte, por lo tanto sería necesario que las distintas administraciones tomaran consciencia de la importancia de este patrimonio de cara a su conservación y puesta en valor. Hubo un intento por parte de la Xunta de Galicia de crear el Parque Megalítico de A Costa da Morte en el año 2003, pero no se puso el interés ni los recursos económicos necesarios para llevarlo adelante.