A lo largo de A Costa da Morte disponemos de muchos espacios que nos ofrecen la posibilidad de disfrutar de la naturaleza a nivel paisajístico, geológico, astronómico o de flora y fauna. Para la observación ornitológica existen varias zonas que reúnen excelentes condiciones para contemplar las aves. De todas ellas, la ensenada de A Insua quizás sea de las más apropiadas para avistar este tipo de fauna.
El río Anllóns al final de su recorrido, una vez cruzado el puente de Ponteceso, y hasta su desembocadura en la ría de Corme y Laxe, forma un amplio estuario de unos 5 km de longitud. El límite de este espacio lo marca la lengua de arena o barra, que desde la base del monte Branco, se prolonga unos 1500 m en dirección suroeste, dejando un estrecho canal de comunicación del río con el mar.
La ensenada ocupa una superficie aproximada de unas 300 hectáreas, en la que la extensión acuática varía según el estado de las mareas. De marea llena las aguas inundan toda la explanada de limos, mientras que en la bajamar, queda tan sólo un canal de agua en la parte central. Desde los límites de la pleamar se suceden varias formaciones vegetales: juncal, carrizal, prados y también pequeños bosques de ribera formados por sauces y alisos.
Todo el conjunto constituye una extensa área de gran interés ecológico compuesta por distinto hábitats en los que vive una gran variedad de fauna y flora que se fue adaptando a estos diferentes ecosistemas, que van desde la zona más húmeda como la intermareal hasta la más seca, que son las dunas. Entre los seres vivos que aquí habitan destaca la numerosa colonia de aves que, de manera permanente o puntual, pueblan este amplio paraje.
Gracias a un trabajo constante y riguroso durante muchos años llevado a cabo por el ornitólogo Luis Rabuñal Patiño, fueron catalogadas e inscritas alrededor de 300 especies de aves en esta área, cifra que supera a cualquier otro espacio natural de Galicia. Algunas de estas especies no fueron aún localizadas en ningún otro lugar de la península ibérica.
Durante los meses de invierno la concentración de aves del grupo de las anátidas y limícolas en el estuario de O Anllóns representa un acontecimiento natural de gran relevancia para todas aquellas personas que se interesan por la observación de este tipo de fauna. Entre las especies que tienen una mayor presencia destacan el ánade real (Anas platyrhynchos), el ánade rabudo (Anas acuta), el pato cuchareta (Spatula clypeata), la garza real (Arcea cinerea), la garceta (Egretta garcetta), el cormorán (Phalacrocorax carbo y aristotelis), el zarapito real (Numenius arquata) o el chorlitejo patinegro (Charandrius alexandrinus). Hay también varias especies de gaviotas y paseriformes palustres.
Todos aquellos visitantes que se acerquen a este importante espacio natural deberán saber que entran en un área protegida en la que conviene actuar con el máximo respecto y alterar lo mínimo la vida de toda esta avifauna y utilizar los accesos indicados y los stands de observación existentes.