El Molino de Mareas de Cereixo, también conocido como Muíño das Torres, es uno de los grandes tesoros patrimoniales de la Costa da Morte. Situado en el lugar donde confluyen el río de Carnés o río Cereixo con el río Grande, este singular molino conserva la memoria de una forma de vida ligada al agua, a las mareas y al aprovechamiento inteligente del paisaje.
Su origen se remonta al año 1674, fecha documentada en un foro otorgado por Juan Taboada Ribadeneira, conde de Taboada y señor de la Puebla de Cereixo, a los hermanos Andrés y Pedro de Espasantes. En aquel acuerdo se cedía terreno en el lugar conocido como Pozo de Ranas para levantar uno o dos molinos, a cambio de una renta anual de seis ferrados de trigo y dos gallinas.
El Muíño das Torres está considerado el tercer molino de mareas más antiguo de los que se conservan actualmente en Galicia, solo por detrás del molino de Neda, de 1609, y del Muíño da Seca, en Cambados, de 1622. Su funcionamiento combinaba la fuerza del río con la subida de la marea, que permitía mover tres muelas: una destinada a moler trigo y otras dos dedicadas al maíz.
Visitar el Molino de Mareas de Cereixo es acercarse a una pieza única de la historia marítima y agrícola gallega. Entre ríos, arquitectura tradicional y paisaje costero, este enclave invita a descubrir con calma uno de esos lugares que explican la relación profunda entre la Costa da Morte, sus aguas y sus gentes.

