La iglesia de Santa Mariña das Maroñas es uno de los testimonios del románico que conserva el concello de Mazaricos, en el interior de la Costa da Morte. Su origen se sitúa en el siglo XII, aunque el templo fue reformado en el XVIII y reúne elementos de ambas épocas. La construcción se organiza en una única nave rectangular y una capilla mayor de planta cuadrada. Su escala y su relación con el pequeño núcleo rural permiten imaginar la importancia de la iglesia como lugar de reunión de generaciones de vecinos.
Buena parte del interés arquitectónico se encuentra en las piezas medievales que sobrevivieron a las transformaciones. El arco triunfal que separa la nave de la cabecera conserva la tradición románica, y en los aleros pueden observarse canecillos tallados. También se ha documentado una antigua portada lateral de arco de medio punto, hoy tapiada. En la capilla mayor destaca el retablo barroco, que recuerda cómo una iglesia del siglo XII pudo enriquecerse y adaptarse a los gustos artísticos de siglos posteriores.
Santa Mariña se encuentra en un territorio atravesado por el Camino de Santiago hacia Fisterra y Muxía, una circunstancia que da un sentido especial a su visita. El paisaje de aldeas y tierras de cultivo permite descubrir el patrimonio de Mazaricos lejos de las grandes concentraciones turísticas. Si vas caminando por la ruta jacobea o recorriendo la zona en coche, merece la pena detenerse y observar sus detalles de piedra: pequeñas señales que conectan este lugar con más de ochocientos años de historia.