La Iglesia de San Julián de Pereiriña, en la parroquia de Pereiriña (Concello de Cee), se asienta sobre un promontorio natural que domina el valle en dirección al mar. Su presencia en el paisaje es inconfundible: un templo de planta de cruz latina con nave generosa y capilla mayor cuadrada, pensado para ser referencia visual y punto de encuentro de la comunidad.
En el interior, la capilla mayor destaca por su bóveda de crucería estrellada, mientras que en los brazos del crucero se abren dos capillas: la del lado sur dedicada al Santo Cristo y la del lado norte a San Antonio. El retablo mayor, de estilo neoclásico, se estructura en tres calles y sitúa en el centro un expositor con la imagen del santo titular; a su alrededor aparecen dos retablos barrocos idénticos, una lectura local de los grandes retablos compostelanos.
Por fuera, llaman la atención los contrafuertes en la esquina del muro y la fachada con patrón pentagonal, construida con grandes sillares de granito. La portada adintelada, flanqueada por pilastras, deja ver esa influencia compostelana en los recursos compositivos. Remata el conjunto la torre ecléctica del siglo XIX, de dos cuerpos y coronación octogonal, que aporta verticalidad y personalidad a una de las iglesias más singulares del municipio.








