El castro “A Cidá” de Borneiro (Cabana de Bergantiños), situado cerca del dolmen de Dombate, representa una excelente muestra de un poblado de la Edad de Hierro en el que se percibe con claridad cómo eran las viviendas de los habitantes de estos recintos fortificados.
Se localiza en el extremo norte de O Chan de Borneiro, sobre una ladera que desciende hacia el arroyo de Os Muíños. El interior del poblado está protegido por doble muralla y un foso, en la zona llana, y por un solo muro en la parte este, por aprovechar como protección la pendiente hacia el riachuelo.
El recinto presenta una forma ovalada que alcanza en la croa unas dimensiones de 90 m de largo por 55 de ancho, considerado como un asentamiento de tamaño medio. La datación por carbono 14, de las primeras que se realizaron en Galicia, dio como momento más antiguo de habitabilidad el año 525 a. C.
Fue uno de los primeros castros en los que se realizaron prospecciones arqueológicas. En los años treinta del pasado siglo Sebastián González llevó a cabo la primera intervención. Lo seguirá Jorge Juan Eiroa, en los años setenta y luego Ana Romero Masiá, quien descubrió en los años ochenta un mayor número de construcciones. Las últimas excavaciones las acometió en el año 2007 Fidel López, en la zona extramuros y en la entrada ubicada al este.
La mayoría de las construcciones de la croa son de forma circular y desempeñarían la función de viviendas. En ellas no se percibe el hueco de la puerta, que podría estar a una mayor altura de los muros conservados. Hay otras construcciones de forma rectangular con los esquinales redondeados, destinadas a otras finalidades. En el denominado Barrio Extramuros, situado al pie de la entrada, se descubrió una edificación ovalada, una fuente y una especie de horno, que hay quien la interpreta como una sauna.
Durante las varias campañas de excavaciones realizadas se encontraron múltiples objetos y materiales diversos. De piedra: molinos planos, piedras de afilar, moldes de fundiciones o machados pulidos. De cerámica: restos de tazas, ollas, jarras etc, De metal: agujas, sortijas, fíbulas, cuchillos, puñales o hoces. La gran mayoría de todos estos restos fueron depositados en el museo Histórico y Arqueológico de O Castelo de Santo Antón de A Coruña.
Este castro está comunicado a través de una senda de unos 3 km de longitud con el paseo de la ensenada de A Insua, denominada Ruta dos Muíños, que discurre al lado del regato de ese mismo nombre. Se trata de un camino muy acogedor por el hermoso bosque de ribera que lo acompaña y por las abundantes construcciones de molinos de agua que se van sucediendo a lo largo del recorrido.