La iglesia de San Andrés, en el concello de Zas, es una de las referencias patrimoniales del interior de la Costa da Morte. Su torre campanario, alta y esbelta, sobresale sobre el caserío y anuncia un templo en el que la arquitectura religiosa está estrechamente unida a la historia de una familia. La construcción fue promovida por Álvaro Núñez de Lamas, y su silueta sigue formando parte del paisaje histórico de la parroquia. Detenerse frente al edificio permite apreciar el juego de volúmenes entre la nave rectangular, la capilla mayor y la torre.
En el interior se conserva un elemento especialmente singular: el sarcófago de la madre del promotor. Su presencia transforma la visita en algo más que una observación de muros y altares, porque habla de la memoria familiar, de las donaciones y del papel que determinados linajes tuvieron en los templos de la comarca. La iglesia muestra así cómo los espacios de culto podían convertirse también en lugares de recuerdo y representación social, además de acoger las celebraciones de la comunidad.
Lo más interesante de San Andrés es mirar el conjunto con esa doble perspectiva. Desde fuera, la verticalidad del campanario y el contraste entre los cuerpos del edificio ayudan a reconocer su arquitectura; si puedes acceder al interior, el sepulcro permite comprender una parte menos visible de su historia. Esta parada encaja especialmente bien en un recorrido por el patrimonio de Zas, donde las iglesias, los pazos y las antiguas casas señoriales conservan historias que se complementan.
