La iglesia parroquial de San Xoán de Sardiñeiro reúne elementos barrocos y neoclásicos, fruto de una evolución arquitectónica que se extiende entre los siglos XVIII y XX. Sus muros gruesos delimitan una nave única con tres accesos.
La fachada neoclásica conserva molduras barrocas en las ventanas y recibió su espadaña en 1900. En el interior ya no se conservan los antiguos retablos, retirados durante reformas; destaca un gran crucifijo de la escuela compostelana del siglo XX y la imagen de San Juan Bautista, muy venerada en esta zona costera.
El templo mantiene una presencia reconocible en la vida de Sardiñeiro. Visitarlo ayuda a descubrir la diversidad de las iglesias de Fisterra y la relación de estas construcciones con sus comunidades.
