El Cementerio de los Ingleses es uno de los lugares más sobrecogedores y simbólicos de la Costa da Morte. Se encuentra en uno de los enclaves más emblemáticos de este litoral, en el espectacular entorno de Monte Branco y las playas de Trece, en el concello de Camariñas, un paisaje de enorme belleza y fuerza natural que ayuda a entender la dureza de este mar. Su origen se remonta al naufragio del buque escuela británico The Serpent en 1890, una de las mayores tragedias marítimas recordadas en esta costa y uno de los episodios que contribuyeron a que este litoral empezase a ser conocido como la Costa da Morte.
De los 175 tripulantes del The Serpent, solo tres lograron sobrevivir. Llegaron descalzos y heridos, en plena noche de temporal, hasta la aldea de Pescaduira, en la parroquia de Xaviña, donde alertaron de madrugada a la pequeña comunidad de vecinos del lugar. Fueron estos quienes avisaron de inmediato al cura de Xaviña para alertar también a las autoridades. Al día siguiente, cuando los vecinos y las autoridades españolas llegaron al lugar del naufragio, se encontraron con una escena dantesca: cadáveres por todas partes y los restos del barco, destrozados y retorcidos por la violencia del mar.
Las gentes de la Costa da Morte de aquella época dieron entonces una lección de humanidad, recogiendo los cuerpos de los marineros para darles sepultura cristiana en el hoy conocido como Cementerio de los Ingleses. En agradecimiento por la ayuda prestada, el Lord Commissioner of the British Admiralty obsequió al párroco de Xaviña con una escopeta, al alcalde con un reloj de oro y al pueblo con un barómetro. Durante muchos años, los barcos de la Royal Navy lanzaban salvas al pasar frente al lugar de la tragedia en memoria de los fallecidos. Además, este naufragio fue decisivo para impulsar la construcción de un nuevo faro, del que acabaría naciendo el actual Faro Vilán, hoy convertido en uno de los grandes iconos de Camariñas y de la Costa da Morte.







