La iglesia de San Mamede de Carnota es uno de los templos barrocos más interesantes del concello de Carnota y permite descubrir un patrimonio que va más allá de sus hórreos y playas. Fue construida hacia mediados del siglo XVIII, en torno a 1755, con planta de cruz latina, una sola nave y una torre campanario esbelta dividida en cuatro cuerpos. La fachada principal guarda dos detalles que merece la pena buscar: la hornacina decorada con la imagen de piedra de san Mamede y el reloj de sol situado a la derecha.
En el interior, el crucero está cubierto por una bóveda de arista y se abre a los brazos del templo mediante cuatro arcos. Los púlpitos, el coro alto de madera y las hornacinas con altares laterales ayudan a entender la organización del espacio. La obra artística más destacada es el retablo mayor neoclásico, encargado en 1774 y realizado por los escultores José Ferreiro y José Gambino. La Virgen del Rosario ocupa su posición principal y, sobre ella, aparece san Mamede junto a otras imágenes de santos que completan el conjunto.
San Mamede merece una parada tranquila, de esas en las que conviene mirar primero la fachada y después, si se puede entrar, descubrir cómo cambia el espacio bajo las bóvedas. Es una buena oportunidad para valorar el trabajo de los canteros y escultores que dieron forma al patrimonio religioso de Carnota. La visita también muestra otra cara de la Costa da Morte: la de las parroquias rurales que conservan obras de arte de gran interés sin la fama de los monumentos más fotografiados.